Con D de Decepción

Gobierno de España.
Martes, 13 de noviembre de 2007.

Ya lo advierte el dicho, acerca de este día: "ni te cases, ni te embarques".

Después de descubrir (ya que la memoria política es frágil en este país) que nuestro querido ministro de exteriores, Miguel Angel Moratinos, refrendó la teoría conspiratoria que defiende el bocazas de Hugo Chávez ya no sorprende que nuestro gobierno no tome ninguna represalia contra Venezuela por sus graves acusaciones de traición.

Y no sólo eso, sino que todos los políticos se han vuelto locos.

Mariano Rajoy, presidente del Partido Popular y líder (en solitario) de la oposición, podría haberse limitado a utilizar el sentido común que le caracteriza y haber quedado como un caballero, felicitando a ZP sin más. Pero no.

Diego López Garrido, portavoz del PSOE en el congreso, podría haberse significado, felicitado al rey o haber anunciado el apoyo de su partido al gobierno, para tomar alguna represalia por los graves insultos vertidos por el bocazas venezolano. Pero tampoco.

Resulta que las relaciones diplomáticas con las dictaduras de Marruecos, Bolivia, el Chad y Venezuela "son normales".

Es decir, que la normalidad internacional, para los políticos, es que nos insulten continuamente.

Conclusión: El gobierno de España ni se casa con nadie, ni se embarca en nada que merezca la pena defender.

5 comentarios:

Yo voto al PP dijo...

No pienses: vota al PP y después existe.

Saludos cordiales

cruzado dijo...

Relaciones normales luego de que en el canal de estado venezolano, o sea el canal de Chàvez, se burlaran del Rey como les dio la gana?? hay que ser gilipollas para seguin teniendo relaciones normales

Manuel Aramis Miranda Perdomo dijo...

Si esas son relaciones "normales" pues que hago de enemigo de mi ex mujer?

Así está Murcia dijo...

Es lamentable que el Gobierno sólo se dedique a pasar página, sin llamar al embajador a consultas, presentar una queja formal,...

Persio dijo...

El gorila anda como loco. Hacía una década por lo menos que nadie le levantaba la voz.
Eso tiene que ser todo un trauma.