La gran ofensiva

Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro de interior.
Martes, 10 de abril de 2007.

Mientras una parte de los progres más progres de este país (autoproclamados "intelectuales") se dedican a recabar firmas para afear democráticamente la actitud crítica adoptada por el Partido Popular contra el gobierno socialista de España (actitud apoyada democráticamente por la mitad de este país) y que, según los recaudadores de firmas, sólo se basa en "la descalificación y el insulto", aseguran que esta iniciativa:

"no es oportunista, ni tiene intención electoral (...) una excelente ocasión (...) si la crispación es perniciosa, es especialmente perjudicial en el momento en que tenemos que hacer debates y análisis".

O sea, que la ocasión sí que se refiere a la proximidad de las elecciones.

Izquierda Unida pone una demanda contra el ex-presidente del Gobierno José María Aznar, sentando un precedente que ni siquiera Carrillo se atrevió a sentar (por lo que le tocaba), mientras apoyan la dictadura cubana de Fidel Castro, la dictadura democrática de Hugo Chávez en Venezuela y el comunismo capitalista chino, dando a entender lo que ya sabía prácticamente toda España: que esta parte de la izquierda española no es muy coherente.

El señor Rubalcaba, genial como siempre, contraataca desde su cátedra, siguiendo la directriz socialista de no hablar sin antes criticar al PP. Y, si puede ser, hay que utilizar la guerra de Irak o el 11-m. Refiriéndose al embustero de Díaz de Mera, aprovecha para atacar seguir esta directriz y declara que:

"Dice una mentira para tapar una gran mentira, la que nos quisieron colar entre el 11 de marzo y el 13 de marzo".

¿Llamar gran mentiroso al segundo partido más votado de este país no es insultar? ¿esto no es descalificar? ¿esto no es crispar?

Parece que si el insulto viene de cualquier socialista pues no pasa nada. Es democracia.

2 comentarios:

rodia dijo...

Hola,
ante todo buenas noches, es mi primer comentario en tu blog.
Soy de la opinión de que las campañas de recogidas de firmas son, en una gran mayoría de casos, pseudoplebiscitos demagógicos, y ya sean contra el Estatuto de Cataluña, el PP o demás cuestiones aledañas no aportan nada, sino que son formas de enseñar lo fidelizada que está la propia parroquia. Me parecen un error, siempre.
De igual modo que considero un disparate la demanda contra Aznar.
Pero Carrillo, por en desacuerdo que pueda estar con algunas de sus posturas, desde el punto de vista de la democracia actual, me parece injusto el velado reproche. Tampoco creo que le tocara demasiado, sobre todo si hubiera para todos.
Si, la izquierda tiene un problema en genral con su actitud hacia la dictadura cubana, estoy de acuerdo. No entiendo como mantiene ese tic, esa querencia al supuesto ideal anticapistalista y revolucionario del castrismo. Yo, que creo en la vigencia de las ideologías y me defino como una persona de izquierdas, miro patidifuso ese fenómeno. (el tema de Chavez, del que tengo formada una muy mala idea, me resulta empero más complejo y no puedo ser tan taxativo)
Para terminar este largo comentario -por el que me disculpo, estas parrafadas en este lugar son poco operativas y antiestéticas- expresar una disconformidad: que a veces todos nos excedemos en los porcentajes y malentendemos los sistemas representativos. Repruebo seriamente algunos comportamientos de muchos partidos, especialmente del PP y algunos nacionalistas, pero no por ello entiendo que esté reprobando a sus votantes en la misma medida.
El problema de las formas en la política española es casi universal, y lo de la paja en el ojo ajeno es el pan de todos los días, pero de establecer un ranking y una cadena causal, es mi percepción, yo repartiría responsabilidades de otra manera.

Es un placer leer tu manera respetuosa y firme de mostrar la discrepancia, cosa que no abunda tanto como debiera ser. Un cordial saludo.

ZP dijo...

Gracias, Rodia. Tengo por norma no contestar a los comentarios, pero el tuyo te honra y voy a hacer una excepción.

Cierto es que la política española de hoy en día, excepto aíslados ejemplos, es de pandereta, tanto por parte del partido que gobierna y sus aliados como por parte de la lamentable oposición y los nacionalistas (incluídas las secciones de cada partido en cada comunidad histórica). Me suelo preguntar muchas veces dónde están aquellos "líderes naturales" que abundaban antes...

Carrillo, en los últimos años, se ha convertido en uno de los "hombres ejemplares" de la izquierda española, al que le hacen unos homenajes completamente inmerecidos. Como beneficiario de una amnistía que se concedió con motivo de la transición, no se merece tanto bombo y platillo, máxime a sabiendas de los que hizo en la guerra, extralimitándose (por llamarlo de alguna manera) en sus funciones bélicas. Y no me vale eso de que en la guerra todos cometieron atrocidades. Una cosa es perdonar y otra olvidar.

Por último, agradecerte tus palabras, expresadas con calma, serenidad y criterio. Espero verte por aquí más a menudo, discrepando de esta manera.